Entre reforma agraria y colonización

JUL, 03, 2009 |

Colonos. Arturo Medina y su esposa viven en el sector del Ierac desde hace más de medio siglo.
En la década de los años cincuenta del siglo pasado, Santo Domingo de los Colorados era una región inhóspita, llena de miles de hectáreas de una exuberante montaña y caudalosos ríos.

La mayoría de las tierras eran baldías. Ante esa realidad, en el mes de noviembre del año 1962 aparece el Instituto de Reforma Agraria en el Ecuador, una institución dedicada a legalizar las tierras de los colonos, que llegaban de todas las provincias de Ecuador, especialmente de Loja y Manabí, y que habían sido víctimas de la sequía.

El Ierac en Santo Domingo
Don José Arturo Medina Bustamante fue uno de los primeros funcionarios del Ierac en esta ciudad. Recuerda que aquí se inició el proyecto de aplicación de la Ley de Reforma Agraria y Colonización, trabajando la mayor parte del tiempo en esta ciudad.

Eso no quiere decir que no hayan trabajado en otros sectores, pues sus tareas estuvieron a trabajar en Pichincha, Baeza, Quijos y otros.

La Reforma Agraria permitía al Estado entregarles la tierra a los campesinos, que trabajaban como los partidarios o yanaperos, gente que cultivaba la tierra y la cosechaba. Aparentemente se repartían a partes iguales con el dueño de la tierra, hecho que casi nunca fue justo, pues ellos siempre inventaban algún pretexto y se quedaban con todo, dejándole al labrador una mínima parte.
El Instituto de Reforma Agraria y Colonización tuvo una decidida acción en esta región y fue parte del desarrollo y progreso de varios sectores, entre ellos San Jacinto del Búa, Puerto Limón, Plan Piloto, Valle Hermoso, entre otros.

Galo Luzuriaga Riofrío, uno de los impulsores y férreos defensores de los agricultores, fue también quien luchó duramente contra la dictadura militar para lograr que los agricultores tuvieran su pedazo de tierra, pues ellos tenían la idea de apoderase de la mayor cantidad de tierras en esta región, y qué mejor que utilizar la ley de Reforma Agraria, que permitía adjudicarle a cada ciudadano que quería cultivar la tierra desde 10 hasta 50 hectáreas.

Pero, otros cogían 500 hectáreas, dependiendo de la capacidad de recursos para trabajar. Ésa fue la razón por las que los miliares los acusaron de izquierdistas revoltosos y comunistas, siendo perseguidos por un buen tiempo.

Arturo Medina dice que nunca estuvo de acuerdo con que no existiera igualdad en el reparto de la tierra; sin embargo, en la mayoría de los casos se mantenía la norma de entregarles 50 hectáreas a cada agricultor.

Plan Piloto
El Ierac dirigió el Proyecto Plan Piloto. Se trataba de un proceso de colonización dirigida, que se encargó de legalizar la posesión de la tierra, entregándoles los títulos de propiedad, además de asesorarlos en el manejo de varios cultivos como café, cacao y otros productos, y especialmente la ganadería.

Según Medina, la Reforma Agraria y Colonización permitía quitarles a los terratenientes tierras que no las utilizaban para entregarles a los campesinos, obviamente que esto no les gustaba a los amos y señores de las haciendas.
Por eso, en plena década de los sesenta y setenta, estos patrones castigaban a los indígenas, especialmente en la Sierra.

Antonio Freire Medranda recuerda que tenía 6 años cuando llegaron a esta tierra, y que en ese entonces su padre, Gabriel Freire Monar, conoció a don Juan José Mendoza, y le dijo que buscara tierra en la zona de la vía a Quinindé, cuando la vía llegaba solamente hasta el kilómetro 24. Desde allí hasta la zona de Monterrey donde ellos se posesionaron tuvieron que caminar casi una semana, hasta llegar a la orilla del actual río Mache, que en ese entonces no tenía nombre.

Fue entonces cuando su padre y su tío Samuel Freire, a punta de machete y hacha, abrieron una trocha para apoderarse de un pedazo de tierra. Luego el Ierac les entregó las escrituras.

El Ierac y sus obras
El Instituto de Reforma Agraria y Colonización no solo cumplió tareas de legalización de la tierra, sino también obras de vital importancia, como la construcción de varias escuelas en Nuevos Horizontes, Julio Moreno, El Esfuerzo y Corina del Parral,.
Se habilitó también el carretero desde San Miguel de los Colorados hasta Puerto Limón, la vía al Esfuerzo y al Bolo.

Otra obra de vital importancia fue la construcción del puente colgante sobre el río Blanco, y apertura de carreteras con la compañía Castello en distintos sitios.
Se puede decir que el Instituto construyó el primer puente en esta ciudad sobre el río Pove, que comunicaba La Carolina con el sector del parque Central. Allí, en aquella época solo existía una plazoleta donde los colonos amarraban los caballos para ir a comprar los víveres en la tienda más grande que había, y que era de doña Tránsito Tipán.

LA FRASE
El Ierac cometió muchos errores, pero tuvo grandes aciertos que ayudaron al desarrollo de los pueblos”.

José Arturo Medina   

En el tiempo
Datos para no olvidar

La vía hasta Puerto Limón solo llegaba hasta San Miguel de los Colorados.
 
El Ierac hizo el primer puente en esta ciudad (junto a las lavandería (calle Galápagos )

El primer director del IERAC fue el economista Juan Carlos Cazares.

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