Asesinan a abogado quiteño

ENE, 23, 2010 |

El Carmen. Iván Muela Racines, de 56 años, fue asesinado la noche del jueves, luego que dictara una conferencia a los estudiantes de Jurisprudencia de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), en El Carmen.

Tras terminar la conferencia, Muela, quien se desempeñaba como abogado, debía ir al centro de la ciudad. Al bajar por la calle Carlos Alberto Aray dos sujetos  que se movilizaban en una motocicleta lo llamaron.

El profesional abrió la ventana de su carro Toyota, de placas PXO-800, y le dispararon varias ocasiones en la cabeza.

Además, resultó con un disparo en el abdomen, Leonardo Salguero Muñoz de 47 años, quien acompañaba a Muela.

Atención médica
Salguero fue llevado al hospital de El Carmen, y de allí remitido a Santo Domingo a un centro especializado. Al subirlo a la ambulancia dijo: “Los que  mataron al doctor Muela son unos infelices. Él era un hombre bueno”.

Por su parte, una vez que llegó la Policía y comprobó que Muela había fallecido, fue llevado al Hospital para que se practique la autopsia de Ley.

Luciano Marquínez, ex alcalde de El Carmen, amigo personal de Muela, lamentó esta pérdida, pues el abogado era un alto funcionario del Ministerio del Trabajo, incluso en el Gobierno de Lucio Gutierrez, estuvo encargado del Ministerio.
También trabajó en varias instituciones del Estado y privadas y un defensor incansable de los derechos de los trabajadores.

Los vecinos de El Carmen creen que esta es una de las páginas más negras en la historia del cantón, como cuando se quemó el cuartel hace tres años.

Y ahora presionan para que la Universidad levante su voz de protesta, para que este crimen no quede sin sanción para los responsables materiales e intelectuales.

Experto laboral
Justamente la defensa de los trabajadores, del cual era un experto, había sido el tema que disertó de manera extraordinaria según la estudiante Janeth Masson.
El haber ganado varios  juicios laborales  a instituciones públicas  y privadas de El Carmen lo hacían blanco de amenazas, aseguraron sus amigos. Sus amigos le pedían que tenga cuidado, pero él no hacia caso.

Muchas ocasiones defendió a los trabajadores de manera gratuita y sin pedir nada a cambio, por lo que no creía que atentarían contra su integridad.

Marcelo Álava, cuñado de Muela, contó que hace poco se compró una finca por el río Chila, de donde había sido nombrado presidente. Y en pocos días logró construir  casas para dos ancianas que viven solas en ese sector.