Emprendiendo en familia: una alternativa durante la pandemia

DIC, 02, 2020 |

Gastronomía. Las pizzas son hechas en casa y son empacadas por la misma familia.

El confinamiento ha sido una oportunidad para buscar nuevos ingresos. Aquí varios ejemplos.

Este tiempo de aislamiento y convivencia no solamente reunió a familias después de mucho tiempo, sino que también las hizo empezar a trabajar en equipo para sacar su economía adelante.

Desde pizza casera, hasta la importación de productos para rutinas faciales personales, son algunos de los cientos de emprendimientos familiares que surgieron durante este tiempo y que, hasta ahora, siguen activos.

En septiembre, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC), presentó cifras referentes al empleo con la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu), posicionando al empleo adecuado con un 32,1%, al desempleo con un 6,6% (referente a 522.620 personas) y al subempleo con 23,4%.

Adicionalmente, según un estudio del GEM (Global Entrepreneurship Monitor), el 82,7% de ecuatorianos emprende por falta de empleo, 52,7% por marcar una diferencia, 36,5% por acumular riqueza, y el 35,7% por continuar una tradición familiar.

Pizza hecha en familia

Martín Cornejo, estudiante de último semestre de Gastronomía de la UDLA, es la cabeza detrás de ‘Piza’.

“El 17 de abril, una vecina estaba vendiendo pan en nuestra urbanización y fue ahí cuando mi mamá me dijo: ¡Vendamos pizza! Tenía las recetas listas y las ideas planteadas desde hace rato, solamente me faltaba el empujón”, cuenta Martín. “Empecé sin logo, sin redes sociales, y en el primer fin de semana vendimos seis”.

Fue entonces cuando Daniel, hermano menor de Martín, decidió meterse al escenario con sus conocimientos de marketing digital, fotografía y redes sociales. “Yo vi la primera foto que subió y dije: ¡No, qué estás haciendo! Y solamente me metí y tomé las riendas de toda la parte visual, comunicacional y redes sociales”.

Ximena, madre de Martín y Daniel, está encargada de la logística, la compra de ingredientes y la atención al cliente.

Para la familia Cornejo, ‘Piza’ ha sido una experiencia integral, además de haber sido esencial para unirse una vez más. “Esto ha sido una trilogía increíble para funcionar”, cuenta Martín.

Nutrición. Figari es la encargada de cada receta de las compotas ofrecidas en ‘My Baby Pure’.

Dos cuñadas y una visión nutricional

Paola Figari y Sofía Albornoz empezaron con ‘My Baby Pure’ durante el confinamiento. Sofía, por un lado, se encontraba en el papel de madre primeriza, con cientos de preguntas sobre la alimentación para su bebé. Paola, por otro lado, se había visto obligada a regresar a Ecuador desde Texas (Estados Unidos), donde cursaba sus últimos meses de maestría en Nutrición Clínica.

“A inicios de marzo, ‘Sofi’ quería empezar con la alimentación del bebé y me hacía muchas preguntas. Al mismo tiempo tenía que cuidar al pequeño y limpiar la casa, por lo que no le daba tiempo para introducir la alimentación adecuada”, cuenta Figari, quien junto a su madre, decidieron ayudar a Sofía preparando papillas para enviárselas al bebé.

A inicios de abril, satisfechas con la evolución del bebé con la comida preparada bajo los conocimientos de Figari, decidieron transformar este sistema de ayuda en negocio, dándole el nombre de ‘My Baby Pure’.

Además de proporcionar planes alimenticios personalizados para niños de hasta 2 años, ‘My Baby Pure’ ofrece servicios de consulta en nutrición infantil, que garantiza no solo una mejor relación con la comida, sino una posible reducción de varias enfermedades crónicas futuras.

Albornoz y Figari cuentan con un laboratorio donde preparan la comida con sus procedimientos adecuados, para enviarla a varias provincias.

Familia. Las hermanas Jara son las primeras en el país en importar este producto para la venta nacional, con ‘Cool Skin’.

Tres hermanas y un negocio innovador

Estefanía, María Dolores y María Emilia Jara, las hermanas detrás de ‘Cool Skin’, sufrieron la pérdida de su padre cuando eran pequeñas. Años después, debido a una complicación médica de su abuelo materno, Estefanía y María Dolores se fueron a vivir con sus abuelos maternos, dejando a María Emília, aún pequeña, con su madre.

Durante el confinamiento y después de vivir más de ocho años separadas, el aburrimiento de María Emília la llevó a concretar una idea de Estefanía: comprar una nevera para el cuidado facial. Así que, la menor de las tres hermanas contactó a varios proveedores para consultar la posible importación de este innovador producto que, meses más tarde, estaría a la venta a nivel nacional.

En menos de tres meses, María Emilia no solo convenció a sus hermanas de que era excelente idea emprender, sino que juntas, a través de video llamadas, diseñaron la identidad de la marca, aprendieron de importaciones y montaron su propia empresa de venta de ‘skincare fridges’, llamada ‘Cool Skin’.

El emprendimiento es manejado por las hermanas Jara. Venden neveras de alta y baja temperatura a nivel nacional, que miden 24 centímetro de alto.

Laboratorio-WEB

Estudiante de Periodismo de la USFQ

Gabriela Paredes