Sindéresis

JUL, 14, 2020 | - Por HENRY BASURTO JIMBO

Manifestar un argumento, un alegato, una exposición de razonamientos verbales o escritos, es un arte que los que lo emiten utilizan a su favor, con el objeto de que el receptor los acepte como válidos y razonables, como es un arte, está envuelto de la belleza y la formalidad con la que se lo expresa, dejando al interlocutor en su plenitud del uso de la palabra para exteriorizar su pensamiento y posición frente a un hecho.

En el libre ejercicio profesional del Derecho, de los que arduamente trabajamos para defender las causas de nuestros clientes, los que hemos transitado por las aulas de las facultades de Jurisprudencia del Ecuador, los que anhelamos un cambio estructural y metodológico de la sustanciación de las causas, lo hacemos con la debida mesura, aconsejando a nuestros asistidos brindándoles soluciones jurídicas ante las acusaciones y mal infundadas demandas que se ventilan en su contra.

Resulta interesante observar como en el transitar diario de esta hermosa carrera, durante el litigio y la sustanciación de los procedimiento judiciales y extrajudiciales encontrarnos con argumentos que rebasan de la razón lógica y jurídica con la cual se expone encontra de una persona, lo que resulta más inaudito es que mientras se lo manifiesta se lo haga enarbolando la bandera de la verdad y de la justicia por la cual emitente, a su sano criterio, se cree asistido.

¿En dónde quedan los valores y principios que aprendemos en las aulas? ¿En dónde quedan las exposiciones magistrales de nuestros docentes, que nos enseñan a litigar y defender las causas utilizando la sindéresis? ¿En dónde queda el juramento hipocrático que expresamos al momentos que nos graduamos como abogados? No podemos tolerar prácticas y artimañas jurídicas que entorpecen el litigio y denigran nuestra tan preciada profesión.

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