El antimorenismo

FEB, 16, 2021 | - Por SALVATORE FOTI

Después de haber tenido los resultados de la primera vuelta electoral hemos sido testigos de cómo muchos iluminados nos han hecho el favor de darnos interpretando los porcentajes y los números arrojados por el CNE.

Nadie se quiso concentrar sobre el triunfo electoral de Arauz sino más bien sobre la importancia de llegar segundo, tercero o inclusive cuarto. Los que perdieron son los que importan. Pero lo que más duele es que estos iluminados han marcado peligrosamente la agenda electoral con la anuencia del CNE y de muchos otros sectores institucionales y mediáticos que evidentemente consideran normal lo que está pasando en un país que va perdiendo todo respeto por la democracia y sus reglas más elementales como la igualdad de condiciones en elecciones.

Así que, a los que les gusta andar sumando y restando en el campo esotérico matemático, nos permitimos ponerle un dato porcentual que hasta ahora han ignorado y que, en cambio, inclinará la balanza en la segunda vuelta. 

Me refiero al más grande número de votos que jamás se ha visto en el país y del cual deberían aprovecharse, en lugar de seguir elucubrando sobre cómo ganar la segunda vuelta, tanto la derecha como la izquierda: el antimorenismo.

El antimorenismo es una realidad  que une a prácticamente todo el electorado y que quiere poner fin a estos cuatro años de deriva estatal. 

Estamos sin vacunas para el Covid-19, sin vacunas pentavalentes para los bebes, sin ministro de Salud, sin instituciones, sin trabajo, etc. 

Pero hay que seguir hablando de Yaku y de Lasso y de cómo seguramente ellos le ganarán a Correa porque la política está por encima de la vida de las personas. Nadie quiere hablar críticamente del actual gobierno. 

Pónganse en los zapatos de los padres del niño o de la niña que no cuenta con una pentavalente o en lugar de aquellos pacientes que deben esperar para entrar en una UCI o de aquellos que no cuentan con los insumos mínimos para seguir luchando en contra del cáncer o de otras enfermedades terminales y luego, si tienen el valor, sigan hablando de quien llegó segundo y de los pactos circenses.

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