De vuelta a la cordura

OCT, 21, 2018 | 00:14 - Por ALFONSO ESPIN MOSQUERA

Después de la Revolución Rusa de 1917 o de la cubana en 1959,  los afanes de un gobierno socialista se impusieron: extirpación de la propiedad privada sobre los medios de producción y otras maniobras estructurales, en un momento y contexto “ideal”. Chávez, Correa, Ortega y Morales llegaron al poder por una revolución no violenta, por comicios electorales y en un contexto “democrático”, han necesitado de mil estrategias para imponer medidas socializantes.


Estas condiciones innaturales en las que se ha pretendido resucitar al socialismo en Latinoamérica, ha traído alteraciones fatales para los pueblos, los que viviendo ya la globalidad, sobre todo tecnológica, se encontraron con un sistema anacrónico por su operatividad. No es malo el intento, tal vez hasta loable en la medida en que se busque reducir la inequidad social.


 Sin embargo, hay una generalización en los países donde llegó el socialismo: la falta de una visión lógica, que se convierte en terquedad, sumado a la pérdida de proporción de la realidad.  Fundamentalmente,  la convicción “fantástica” de que los líderes son “redentores”, profetas que están más allá del bien y el mal, que generan un efecto aberrantemente alienante.


A sus seguidores les atrofian la capacidad de discriminar entre lo bueno y lo malo, el delito y la virtud. Se estancan detrás de personajes que, a la postre, resultan perversamente indignos y corruptos. Estos líderes están cargados de una “divinidad” que los hace infalibles.


 Sus seguidores añoran  su presencia, a pesar de las penurias que viven bajo sus administraciones. Bien les haría a muchos someterse a una terapia para abrir los ojos y volver a la cordura. En la política hay que temer que aquellos de los que nos hemos librado regresen.


rodrigo.espin@udla.edu.ec

COMENTA CON EL AUTOR

aespin@lahora.com.ec

Más Noticias De Opinión

Tiempo de luchar

| El Eclesiastés señala que hay un tiempo propicio para todo;  …hay un tiempo para amar, y tiempo para odiar; tiempo para la guerra; y tiempo para la paz.

Un dominico presidente

| Los sucesos y las cosas insólitas que pasan en el país ya están convertidas en costumbre.

Por acciones prontas y radicales

00:15 | | Dos manifestaciones desafiantes, por su nivel de violencia, están en el escenario público como muros infranqueables para las autoridades.

¿Seguimos fingiendo?

00:10 | | Desde el inicio, la gestión del presidente Lenín Moreno se basaba en fingir. Fingir que nadie en su gobierno había sido correísta.

Zamora: 25 años

00:05 | | Tiene la edad de Cristo y en los últimos 25 años, su vida ha estado dedicada al canto lírico, popular, folclórico. Instrumentista múltiple y compositor, su ciudad natal es la base de operaciones de su formación y de su proyección como artista y maestro.