Capacidad de asombro

MAY, 27, 2019 | - Por DANIEL JEREZ

Según varios epistemólogos esto se trata del principio de la filosofía para buscar respuestas de algún fenómeno, hecho o acontecimiento. El asombrarse o sorprenderse es la inmediata reacción ante lo que puede ser equivocado, esto significa una virtud que el ser humano tiene para generar pensamientos y razonamientos que permitan dar respuestas muchas veces a circunstancias desconocidas.

En los niños esta capacidad de asombro es mucho más relevante, ya que mientras crecen van enfrentando situaciones y aprendizajes nuevos todo el tiempo. Eso hace que los niños siempre cuestionen todo lo que sucede o buscan siempre saber más, a través, de todos sus sentidos.

Mientras pasan los años nos vamos introduciendo en una rutina, hasta terminar en algunas ocasiones en un círculo de confort, que inhibe esta capacidad de asombro y limita nuestro desarrollo del pensamiento. El ya no asombrarnos a lo que posiblemente sería malo por que todo se hace normal, incluso puede provocar que actuemos menos a favor de lo otros, nos deja sin que podamos ser creativos en la respuesta ante ocasiones que suceden y que pueden representar alguna amenaza en la vida diaria.

Hemos experimentado últimamente situaciones violentas, malos gobiernos, calentamiento global y muchas otras circunstancias donde se muestra claramente que estamos con una humanidad dormida y que no se asombra con nada para reaccionar inmediatamente.

La sociedad es una construcción de saberes y pensamientos que van creando tabús, reglas y estereotipos, en los cuales todos nos introducimos como una forma de obediencia a lo establecido, sin buscar razones o cuestionar lo que se impone. El revivir y desarrollar la capacidad de asombro permitiría que tengamos más libertad, que podamos generar cosas para cambiar y mejorar nuestro entorno.

Es comprobado que muchos líderes, científicos y personajes destacados en todos los ámbitos a nivel mundial tienen un alto uso de su capacidad de asombro para ser extraordinarios en lo que dicen y en lo que hacen.

Les invito queridos lectores a que volvamos a ser niños, que busquemos respuestas y cuestionemos lo que sucede. Seamos agentes de cambio impulsando pensamientos genuinos que aporten a un mundo mejor.

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