Dolor y gloria

JUL, 13, 2020 | 00:02 - Por MAYRA AGUIRRE ROBAYO

La auto ficción vía flashbacks de Pedro Almodóvar en ‘Dolor y gloria’ (2019), protagonizada por Antonio Banderas (Salvador Mallo) como un cineasta decadente, hipocondríaco y gay, le mereció un premio al mejor actor en el Festival de Cannes y una nueva nominación al Globo de Oro.

El actor llega al filme luego de ocho películas con Almodóvar. Le pareció extraño escudriñar su alterego en circunstancias vitales para Banderas, luego de haber sufrido un ataque al corazón en 2017: “todos hemos dejado una herida abierta, algo que hay que saldar. Miramos atrás y nos reconciliarnos con nosotros mismos y con otras personas, perdón para cada pecado”.

En Dolor y gloria la madre de Mallo (Penélope Cruz en la juventud y Julieta Sierra en la vejez) le reclama que no ha sido buen hijo. La ruptura del mancheno con el malagueño se da porque Banderas cruza el Atlántico (1989) para filmar en Hollywood: ‘Philadelphia’, ‘Entrevista con el  vampiro’, Evita, Desperado. Le cuestionó su experiencia cinéfila en USA.

El español Antonio Banderas colaboró con Almodóvar (Matador, Lay del deseo, Mujeres al borde de un ataque de nervios y ¡Átame!, actuación aplaudida. Lo convirtió en un actor de cine con instinto y entrega. Le recordó las características de la mujer almodóvar: temeraria, apasionada, tozuda, irreflexiva y algo salvaje.

Para Almodóvar, Dolor y gloria supone el cierre de una trilogía junto a La ley del deseo (1987) y La mala educación (2004) sobre el deseo y la ficción. ​ Es un proyecto muy personal que “habla de la creación cinematográfica y teatral”. ​ La película fue seleccionada para representar a España en la categoría de mejor película internacional de la 92 edición de los premios Óscar y fue elegida como la mejor película de 2019 por la revista Time. Antonio Banderas, actor y productor, creó un Teatro en Málaga y es cofrade en Semana Santa.

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